Resina fenólica Aramith: ¡por qué marca la diferencia!
Diseño resistente
En lugar de un diseño con números insertados, el concepto Aramith presenta los números grabados con precisión en un núcleo sólido que recorre toda la bola. De esta manera, es imposible que los núcleos numéricos se desprendan con el tiempo. El uso de resina fenólica garantiza características homogéneas y una unión química perfecta entre cada parte de la bola. Esta homogeneidad es tal que, al llegar a su punto de ruptura (y se necesita una carga mínima de 5 toneladas en el caso de una bola Aramith), la bola se romperá de forma totalmente aleatoria, y no a lo largo de la línea de separación entre la franja y el resto de la bola, como cabría esperar.
Resistente a las manchas de quemaduras
Al golpear la bola blanca, esta acelera de 0 a más de 30 km/h (20 mph) en apenas una fracción de segundo. La temperatura de fricción resultante entre la bola y el paño puede alcanzar fácilmente los 250 °C (482 °F). Por eso, las bolas Aramith son las únicas fabricadas con resina fenólica auténtica: su estructura molecular está diseñada para resistir el desgaste a estas altas temperaturas, lo que las hace mucho menos vulnerables a las marcas de abrasión. Conservan su brillo y suavidad durante mucho más tiempo, lo que minimiza el desgaste tanto de la bola como del paño.
Protección contra impactos: Alta resistencia al impacto.
Dado que golpear las bolas es la esencia del billar, la resistencia al impacto es un factor crucial. El proceso de curado térmico fenólico de Aramith estabiliza completamente las tensiones del material, creando una superficie vitrificada de alta densidad que ofrece máxima resistencia al impacto. Las pruebas demuestran que las bolas fenólicas de Aramith soportan más de 50 veces más impactos que otras bolas fenólicas o de poliéster. Además, son dos veces más resistentes a los arañazos.
Por consiguiente, incluso en mesas con un mantenimiento deficiente, las bolas Aramith, al usarse intensivamente, son claramente mucho menos propensas a dañarse que otras por las fijaciones de las troneras, los mecanismos de la mesa o las puntas de los tacos.